Nunca habÃa tenido un ataque de pánico, hasta que descubrà que ¡tenÃa miedo al agua! De hecho, después de varios años de tomar clases de natación que sólo profundizaron mi miedo al agua, me dije a mà misma que no estaba destinada a nadar y me declaré hidrofóbica. CreÃa con toda certeza que las persona nacÃan con la capacidad de nadar – y esa capacidad no me habÃa sido dada.
¿Y si les dijera que todos somos nadadores natos?
En este libro conocerán cómo pasé del miedo a sentirme libre y realizadala en el agua. Tambien veran como el miedo al las alturas, acrofobia, ha disminuido a traves de sanar mi miedo al agua. Al fin, no sólo aprendà a nadar, me convertà en instructora de ejercicios acuáticos y de natación, enseñandole a nadar a las personas con miedo al agua. Esta es mi historia.Â
¡Ahora yo nado!
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